jueves, 12 de febrero de 2009

Mesa, Este mundo, Mayo



Mesa

Sobre la mesa, dos tazas de café.
Frente a frente. Sabor y silencio.
¿Qué tal si te acercas y me cuentas algo?
Tal vez sólo hablemos del tiempo.
Tal vez nos miremos en el espejo adormecido
de las horas pasadas con sabor a café,
agridulce, en el fondo.
Tal vez no me digas más que tu silencio
y ya me bastará para empezar a hablar de ti y de mí
y de lo que ya sepamos.
Para empezar a andar juntos este trecho
con el calor encendido que nos quede en los labios.
Y será suficiente para empezar a andar.

Este mundo
Porque del mundo sólo me alienta tu llamada
hoy me decido a remontar el río
que tan mansa y torpemente he ido bajando
perdida entre las nieblas de heridas no cerradas.
Para llegar a ti y renacer de nuevo.
Porque de dios sólo tengo tu imagen
y se templa su amor en el amor que de tus besos voy recolectando
camino desde mi desaliento a tu esperanza
hasta el regalo que tú eres y serás siempre.
Para llegar a ti y postrarme ante tu risa.
Y pedirte perdón por tanta desazón
que es largo el camino y lleno de trampas,
y tú has sido siempre mi aliento y mi calma y mi apoyo
y no siempre he sabido estar a la altura
navegando hacia mis miedos
sin reconocer, a menudo, que sólo tú
ya me vales, en el mundo, como excusa.

Mayo
Mayo invisible,
¿dónde te escondes?
Atraviesas ávido el mundo
sin decirme nada.
¿Para qué tanta luz y tanta prisa?
¿Para qué saludar con tanto vestido
de sueños de papel mojado?
Mayo de luz, dónde te has ido.
Que apenas me has dejado si no el rastro lejano
de tu fragancia de dolor y entrañas.
Mayo ciego,
¿por qué me desgarras?

1 comentario:

Pedraforca dijo...

Hola, soc en Sergi, company de feina d'en Carles.
Dir-te que la primera de les tres poesies m'ha emocionat. D'un fet tant sencill com prendre un cafè has tret un bon moment i l'has sabut explicar molt bé.
Felicitats...